En un excelente sitio virtual: "Construyendo nuestra interculturalidad", me encontré con algunos artículos que vale la pena darse el tiempo para repensar el tema educativo desde categorías interculturales.
Entre los artículos destaco: "Pedagogía del Encuentro: El sujeto la convivencia y el conocimiento" de Juan Carlos Godenzzi; "Consideraciones sobre la Interculturalidad y la Educación" de Diana de Vallescar Palanca; "Educación Intercultural para todos", entrevista al Doctor en sociología Juan Ansión.
Una de las problemáticas más discutidas desde la pedagogía crítica, es el tema de la homogeneización cultural, producida al interior del espacio escolar; afirmación que algunos no comparten, argumentando que en latinoamerica existen una serie de programas educativos dirigidos a la diversidad cultural. Pues bien, los programas pueden existir, pero las prácticas educativas en terminos de una democratización real, sigue siendo una limitación muy común en las prácticas formativas de las comunidades educativas; esto sin contar los modos de exclusión más diversos en distintas materias (género, clase, etnico, religioso, etc) que continuan presentes en el mundo educacional.
En este sentdo la interculturalidad se vuelve un método y objetivo muy apropiado para el posesionamiento de modelos educativos que empoderen a la comunidad escolar; así por ejemplo la etnoeducación puede constituirse con una mirada pertinente a provocar proyecciones de solución a dicha problemática.
De hecho repensarnos como sociedades que intenten redescubrirse en aquellos silencios que hemos cubierto sobre nuestra condición amerindia, que es el caso de la escuela latinoamericana, la cual bajo la figura del Estado Nación y hoy tensionada desde ciertos procesos de globalización hegemónicos, nos contriñe a continuar vivenciando nuestra comunidad como una trizadura del sujeto, que se tensiona entre el modelo unicultural y el modelo pluricultural individualista. Para alcanzar esta recuperación identitaria a partir de nuestras dinámicas internas, opción tan necesaria para dar pasos de maduración social en nuestro estado cultural.

